Por televisor

Reproductores externos: qué traen y qué se les puede quitar

· 7 min de lectura

Ficha visual del Reproductores externos con sus datos principales
Reproductores externos: los datos que definen el aparato
Ficha técnica
Google TV Streamer (4K)4 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento
Chromecast con Google TV (4K)2 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento
Fire TV Stick 4K Max16 GB; Amazon no publica la RAM
Fire TV Stick 4K Plus8 GB; Amazon no publica la RAM
Xiaomi TV Box S (2.ª gen)2 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento
SistemasAndroid TV en Google y Xiaomi; Fire OS en Amazon
Soporte de GoogleAl menos 5 años; el Streamer, hasta el 24/09/2029
Soporte de Amazon4 años desde que deja de venderse como nuevo
Soporte de XiaomiNo publicado
EthernetIntegrado solo en el Streamer y en el Fire TV Cube

Varias fichas de este directorio acaban en el mismo consejo: si el televisor se ha quedado sin memoria y sin actualizaciones, déjalo como pantalla y pon delante un reproductor. Hasta ahora no había ninguna ficha de esos aparatos, así que aquí está.

El enfoque tiene que ser otro. En un televisor la pregunta es qué se puede quitar. En un reproductor la pregunta es antes: si compensa comprarlo. Y eso lo deciden dos cifras que sí se publican.

Si has llegado aquí porque tu televisor dejó de actualizarse, mira primero lo que se puede hacer antes: comprar otro aparato no es el primer paso.

La memoria, que es lo que marca los años

Esta es la comparación que importa, y sale de la propia tabla de Google, la que su tienda pone en las preguntas frecuentes del Streamer:

  • Google TV Streamer (4K): 32 GB de almacenamiento y 4 GB de memoria.
  • Chromecast con Google TV (4K): 8 GB y 2 GB.

Son cuatro veces más de lo uno y el doble de lo otro. En la práctica eso no es «va un poco mejor»: es la diferencia entre un aparato al que le caben las aplicaciones que usas más las actualizaciones de los próximos años, y uno que a los dos años te obliga a elegir cuál desinstalas para instalar otra.

En Amazon la cifra que se publica es solo el almacenamiento, y la propia web lo convierte en argumento de venta: el Fire TV Stick 4K Max tiene 16 GB, «el doble de espacio» que los 8 GB del resto de la gama. El HD, el 4K Select y el 4K Plus se quedan en 8 GB. La RAM no aparece en la ficha técnica de ninguno de ellos, así que aquí no se dice.

El Xiaomi TV Box S (2.ª generación) publica las dos: 2 GB de RAM y 8 GB de ROM, con un Cortex-A55 de cuatro núcleos y una Mali G31 MP2. Es, en memoria, un Chromecast.

Los años, según quien los promete

Aquí las dos empresas prometen cosas distintas, y las dos lo escriben.

Google dice que sus dispositivos conectados reciben actualizaciones de seguridad «al menos 5 años» desde que empieza a venderlos en su tienda de Estados Unidos, y publica la tabla con las fechas. El Google TV Streamer salió el 24 de septiembre de 2024, así que su suelo es el 24 de septiembre de 2029. Su declaración de conformidad australiana repite la misma fecha para el modelo GRS6B.

En esa misma tabla está el dato incómodo: el Chromecast con Google TV de 4K salió el 30 de septiembre de 2020, y su ventana mínima venció el 30 de septiembre de 2025. El de HD llega hasta el 22 de septiembre de 2027. La tabla dice que los dos siguen recibiendo parches, pero el compromiso escrito del de 4K ya no existe. Y las tres páginas de producto del Chromecast en la tienda de Google redirigen: las de 4K al Streamer, la de HD a la portada. Ya no se vende.

Amazon promete otra cosa. Sus fichas dicen que las actualizaciones de seguridad «están garantizadas hasta cuatro años después de que deje de estar disponible para su venta en nuestras páginas como artículo nuevo». No es una fecha: es un plazo que empieza a contar el día que Amazon retira el modelo, y ese día no lo sabes al comprar. Es más generoso de lo que parece mientras el aparato siga a la venta, y completamente opaco.

Xiaomi no publica nada. Ni años, ni fecha, ni campo en la ficha. Eso también es un dato.

Google TV Streamer: Android TV con tienda

En la ficha técnica de Google el campo «Sistema operativo» dice SO Android TV, no Google TV. Por debajo es el Android de siempre, con Play Store, con com.google.android.tvlauncher de lanzador y con ADB. Todo lo que este sitio explica para un televisor con Google TV vale igual aquí.

Trae HDMI 2.1, USB-C, puerto ethernet de 10/100/1000 y Thread para domótica. El cable HDMI 2.1 no viene en la caja y hace falta. Google no publica el procesador: dice «un 22 % más rápido» y nada más.

Un detalle que se ve en su propia web: la tabla comparativa pone 99,99 € y el botón de compra, 119 €.

Ilustración. Decorativa: el detalle está en los diagramas del texto.

Fire TV Stick 4K Max: Fire OS, y eso cambia la lista

El 4K Max es el único stick de Amazon con 16 GB, con un cuatro núcleos a 2,0 GHz y Wi-Fi 6E. Pero el sistema es Fire OS, y ahí no sirve nada de lo que hayas leído de un Google TV:

  • No hay paquetes de Google. Ni com.google.android.tvlauncher ni com.google.android.gms. El prefijo que importa es com.amazon..
  • No hay Play Store. La tienda es com.amazon.venezia, con un catálogo más pequeño, así que reinstalar lo que quites no siempre es trivial.
  • La pantalla de inicio es de Amazon (com.amazon.tv.launcher) y es bastante más comercial que la de Google.
  • Las actualizaciones reactivan cosas con más frecuencia que en un Google TV.

ADB funciona igual, porque por debajo sigue siendo Android. Se activa en Ajustes → Mi Fire TV → Opciones de desarrollador → Depuración ADB. Antes de tocar ningún paquete, en Ajustes → Preferencias → Configuración de privacidad se apagan los anuncios basados en intereses: es la mitad del ruido, sin riesgo y sin ADB.

Xiaomi TV Box S: el mismo Google TV, más barato y más justo

Google TV, 4K a 60 fps, Dolby Vision y HDR10+, HDMI 2.1, Bluetooth 5.2 y wifi de 2,4 y 5 GHz. Sin Wi-Fi 6 y sin ethernet. Con 2 GB y 8 GB, el comportamiento a tres años vista se parece más al del Chromecast que al del Streamer, y hay que contar con ello.

Qué se quita y qué no

En los tres que son Android TV, la lista es la de siempre: las aplicaciones de streaming que no usas y los juegos preinstalados salen sin discusión. No se tocan com.google.android.gms ni el lanzador mientras no tengas otro funcionando, ni nada del emparejamiento del mando.

En el Fire TV, lo mismo con los nombres cambiados: fuera lo que no abres, quietos com.amazon.tv.launcher y com.amazon.venezia. Y apunta lo que quitas, con el comando entero al lado: en Fire OS lo vas a repetir después de alguna actualización.

¿Arregla el televisor viejo?

Arregla una parte, y conviene decir cuál. El reproductor pone su propio sistema, su memoria y su procesador, así que las aplicaciones vuelven a abrirse rápido, vuelve a haber actualizaciones y desaparece la pantalla de inicio del fabricante del televisor. Eso es real y suele ser suficiente.

Lo que no toca es el panel. El brillo, el contraste, la frecuencia y el HDR que tenga tu televisor siguen siendo los mismos. Si el problema era que la imagen no te gusta, esto no lo resuelve. Tampoco resuelve un mando que ya no responde ni un wifi que se cae, salvo que el reproductor traiga ethernet.

Y hay una trampa que evitar: comprar el más barato para ahorrar treinta euros y encontrarte con los mismos 8 GB por los que estabas cambiando de aparato. Si vas a hacer el gasto, la memoria es lo único que no se puede ampliar después.

Si el televisor todavía se deja usar, hay un paso intermedio que no cuesta nada: cambiar de aplicación en vez de cambiar de aparato. Está en reproductores ligeros para un televisor antiguo.

Si tienes uno

La lista de paquetes tal cual la devuelve el aparato, sobre todo si es un Fire TV Stick o un TV Box S, vale más que cualquier reseña: es lo único que dice qué venía de fábrica de verdad.

Todo lo de aquí se aplica a un aparato de tu propiedad, y toda desinstalación es reversible. Los límites de este proyecto: Qué hacemos y qué no