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Philips PUS8500 y PUS9000: qué traen y qué se puede quitar

· 8 min de lectura

Ficha visual del Philips PUS8500 y PUS9000 con sus datos principales
Philips PUS8500 y PUS9000: los datos que definen el aparato
Ficha técnica
SistemaTitan OS; no es Android
ADBNo disponible
SideloadNo admitido
Almacenamiento8 GB de memoria flash en las dos series
PanelQLED LCD según la ficha del reglamento europeo
Frecuencia60 Hz el PUS8500; 120 Hz el PUS9000, y 144 en 65" y 75"
HDRHDR10, HDR10+ y HLG; Dolby Vision solo en el PUS9000
Sonido20 W el PUS8500 en todos los tamaños; de 20 a 50 W el PUS9000
Conexiones3 HDMI el PUS8500 con eARC en el 1; 4 el PUS9000 con eARC en el 2
Tamaños43", 50", 55", 65", 75" y 85" en ambas series
Actualizaciones8 años garantizados en la ficha regulada UE
MicrófonoEn el mando; la ficha UE declara que el televisor no lleva sensor de voz
Se revierteSí, y algunas actualizaciones lo reactivan

Este sitio se dedica, sobre todo, a conectar el televisor por ADB, listar los paquetes y desactivar los que sobran. Antes de seguir leyendo conviene saber que en un Philips PUS eso no se puede hacer, y que la gama PUS es la que más vende Philips con diferencia.

Los PUS no llevan Android. Llevan Titan OS, el sistema propio de la casa, que es cerrado: no hay ADB, no hay pm disable, no hay una lista de paquetes a la que llegar. Quien compra un Philips barato pensando en limpiarlo como un Android TV se ha equivocado de aparato.

La parte útil viene después, porque sí se puede reducir bastante lo que el televisor hace por su cuenta. Solo que por otro camino.

Dentro de la propia gama PUS hay dos sistemas

Y esto es lo que casi nadie cuenta. Comprobando la ficha de producto de Philips modelo a modelo, el PUS8100 declara OS: Google TV™ y 16 GB de memoria, mientras que el PUS7000, el PUS7200, el PUS8000, el PUS8200, el PUS8400, el PUS8500, el PUS8600 y el PUS9000 declaran todos OS: TITAN OS y 8 GB. Su folleto oficial titula el PUS8100 «The Ambilight TV with Google».

O sea: dos televisores de la misma familia, con el mismo aspecto en la estantería y cien euros de diferencia, llevan sistemas que no tienen nada que ver. Uno admite todo lo que explica este sitio y el otro no admite nada.

Así que lo primero, antes de comprar y antes de leer más: mira el número exacto. No «un Philips de 55», sino 55PUS8500/12 o 55PUS8100/12. Está en la etiqueta trasera y en la caja, y el número intermedio es el que decide.

Qué son el PUS8500 y el PUS9000

Los dos son la gama LED alta de Philips con Titan OS, los dos van de 43 a 85 pulgadas en seis tamaños, y los dos llevan Ambilight de tres lados. Ahí se acaban los parecidos.

El PUS8500 es un panel de 60 Hz con el motor Pixel Precise Ultra HD, tres HDMI con eARC en el primero, 20 W de sonido en todos los tamaños y HDR10, HDR10+ y HLG. No tiene Dolby Vision.

El PUS9000 (el que Philips llama «The One») es de 120 Hz nativos, con el motor P5, cuatro HDMI con eARC en el segundo, VRR declarado a 144 Hz y Dolby Vision además de lo anterior. El sonido va de 20 W en el de 43 pulgadas a 40 W en el de 55 y 65, y 50 W en el de 75 y el de 85.

Y una trampa dentro de la propia serie: los 144 Hz nativos solo están en el de 65 y el de 75 pulgadas. El de 43, el de 50, el de 55 y el de 85 son de 120 Hz. Comprar el grande de 85 esperando el panel más rápido de la gama es tirar dinero.

Un aviso de honestidad con las fichas: en la del 85PUS8500_12, Philips escribe «LED Full HD» en el campo de pantalla y 3840 x 2160p dos líneas más abajo. Es un error de su propia base de datos, no un televisor Full HD de 85 pulgadas, pero explica por qué conviene leer la ficha entera y no un campo suelto.

Y un dato que solo aparece en la ficha regulada y no en el folleto: el modo de espera en red consume 2,0 W en las dos series, mientras que el standby normal se queda en menos de 0,5 W en el PUS8500 y menos de 0,3 W en el PUS9000. Es decir, mantener el televisor localizable en la red mientras está apagado cuesta cuatro veces más que tenerlo apagado del todo. No es mucho dinero al año, pero explica bastante bien qué está haciendo el aparato cuando crees que no hace nada.

Lo que no se puede hacer, por mucho que leas

Instalar aplicaciones que no estén en la tienda de Titan OS. No hay sideload.

Desactivar componentes del sistema. No existe la lista.

Cambiar el lanzador. La pantalla de inicio de Titan OS es la única que hay.

Y desinstalar aplicaciones preinstaladas: el manual oficial no documenta ninguna forma de hacerlo. Su capítulo de aplicaciones explica cómo buscarlas e instalarlas, y no dice nada de quitarlas. Si en tu firmware aparece una opción de eliminar, úsala; pero no cuentes con ella, porque Philips no la promete.

Lo que sí se puede: los ajustes de privacidad

Aquí está casi todo el resultado, y está escondido en un submenú.

El manual da la ruta exacta: Inicio → Ajustes → Ajustes generales → Ajustes de privacidad. Dentro hay tres cosas.

El centro de preferencias de privacidad, donde se revisan y se cambian los consentimientos que aceptaste en la configuración inicial sin leerlos.

El identificador de publicidad, que es el número con el que tu televisor se presenta a las redes de anuncios. Se puede ver y, pulsando OK, sustituir por uno nuevo al azar. Hacerlo cada cierto tiempo rompe el perfil acumulado.

Y la limitación del seguimiento publicitario. Aquí conviene citar al propio manual, porque es más claro que cualquier resumen: al activarla, «la publicidad puede ser menos relevante para usted. Esto no afectará al número de anuncios mostrados». Es decir, quita el perfil, no los anuncios.

Ilustración. Decorativa: el detalle está en los diagramas del texto.

Los canales de streaming gratuitos son publicidad

Titan OS ofrece una fuente llamada «Streaming» con canales gratuitos que se añaden solos a la guía. El manual lo dice sin rodeos: son canales «financiados mediante publicidad», y para instalarlos hay que aceptar unos términos y una política de privacidad propios.

Si no los usas, no los instales. Y si ya están, ten en cuenta que los ajustes de publicidad del apartado anterior existen precisamente por ellos.

HbbTV: cuatro interruptores que casi nadie toca

Los canales de televisión de siempre también miran. En Inicio → Ajustes → Canales → Ajustes de HbbTV hay cuatro opciones que merecen dos minutos.

HbbTV enciende o apaga el servicio entero. Seguimiento de HbbTV, en palabras del manual, «informará a los servicios de HbbTV de que no deben rastrear su comportamiento de navegación». Cookies de HbbTV controla el almacenamiento de cookies de terceros. Y hay dos botones más: restablecer el identificador único del televisor, que crea uno nuevo, y borrar la lista de aplicaciones HbbTV que has autorizado.

Eso es seguimiento por antena y por cable, no por internet, y se apaga sin tocar nada más.

El micrófono está en el mando, no en el televisor

Estos modelos llevan Amazon Alexa integrado y funcionan con Google Home, lo que suele asustar. La ficha del reglamento europeo aclara el punto: en el apartado de sensores declara «sensor de reconocimiento de voz: no» y «sensor de presencia en la sala: no».

El micrófono va en el mando, y se activa al pulsar. El televisor no está escuchando la habitación por sí solo.

Lo que TP Vision reconoce que recoge

Philips publica, junto a cada modelo, un aviso precontractual del reglamento europeo de datos. Es el documento más franco de todo el material oficial, y dice esto: los televisores generan datos en formato JSON, «aprox. 1 TB por día, generado por ~11 millones de dispositivos», con «~100k registros de datos por dispositivo/día en promedio». Se guardan entre uno y nueve meses.

Qué contienen: encendido y apagado, interacciones de uso como cambios de volumen y comandos del mando, estado de conexión, ajustes de imagen y sonido, diagnóstico y firmware. Y una frase que conviene leer entera: los datos de contenido, «p. ej., contenido multimedia visualizado», no forman parte de los conjuntos accesibles.

Lo importante para ti es el final del aviso: reconoce el derecho de acceso, el de supresión y el de portabilidad, y da un correo, [email protected], y la política de privacidad de TP Vision como vía. En un sistema donde no puedes desactivar nada por software, esa es la única palanca que llega a lo que ya salió de tu casa.

Ambilight no se toca, y ocho años de actualizaciones

Dos cosas para terminar, las dos tranquilizadoras.

El Ambilight está en el firmware, por debajo del sistema. Nada de lo de esta página lo afecta.

Y la ficha regulada europea de ambas series declara ocho años de disponibilidad garantizada de actualizaciones de software y firmware desde el fin de comercialización, siete de repuestos y siete de soporte. Es más de lo que ofrecen casi todos. Que el sistema sea cerrado no significa que vaya a quedarse abandonado.

Si tienes uno

Lo que falta para cerrar esta ficha es lo que solo puede aportar quien lo tenga delante: si tu Titan OS te deja desinstalar alguna aplicación, cuál, y si una actualización te ha devuelto a su sitio los ajustes de privacidad. Con eso se documenta, con datos, un sistema del que casi nadie escribe.

Todo lo de aquí se aplica a un aparato de tu propiedad, y toda desinstalación es reversible. Los límites de este proyecto: Qué hacemos y qué no