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Xiaomi TV A 2025: qué trae preinstalado y qué se le puede quitar

· 6 min de lectura

Ficha visual del Xiaomi TV A 2025 con sus datos principales
Xiaomi TV A 2025: los datos que definen el aparato
Ficha técnica
Año2024, pese al nombre comercial
SistemaGoogle TV
Resolución4K UHD de 43" en adelante; el de 32" es HD
PanelDLED a 60 Hz
Memoria2 GB de RAM y 8 GB; el de 32" baja a 1,5 GB
BrilloEntre 200 y 280 nits declarados según la pulgada
HDRHDR10 y HLG de 43" en adelante; el de 32" no tiene HDR
Sonido2 × 10 W, sin Dolby Atmos
ProcesadorMediaTek MT9611; MT9216 en el de 32"
Conexiones3 HDMI con eARC; el de 32" solo dos y sin eARC
Tamaños32", 43", 50", 55" y 65"

Antes de nada, lo que más dinero puede ahorrarte de esta página: bajo el nombre «Xiaomi TV A 2025» se venden cinco televisores que no son el mismo aparato, y la diferencia entre ellos es mucho mayor que las pulgadas.

El de 32 pulgadas no es 4K: es HD, de 1366 × 768. No tiene HDR de ningún tipo. Lleva menos memoria que sus hermanos, un procesador distinto, dos puertos HDMI en lugar de tres y ninguno de ellos con eARC.

Los de 43 a 65 sí son 4K, con HDR10 y HLG —ni Dolby Vision ni HDR10+, que eso es del A Pro— y comparten casi todo lo demás.

Si has llegado buscando por qué tu Xiaomi «no da 4K», puede que la respuesta sea que nunca lo dio.

Qué es, en dos líneas

Un televisor de gama de entrada de 2024, pese a llamarse 2025, con panel DLED a 60 Hz nativos y Google TV. El brillo declarado va de los 200 nits del pequeño a los 280 del de 65 pulgadas, cifras de gama de entrada que hay que tomarse como lo que son: es un televisor para una sala con las persianas a medias.

No hay ninguna medición independiente con fotómetro de este modelo. Las cifras de 320 o 330 nits que circulan por ahí son del A Pro, que es otro televisor. Aquí solo hay lo que declara Xiaomi.

Los 8 GB mandan sobre todo lo demás

Este es el dato que gobierna esta ficha entera: toda la gama lleva 8 GB de almacenamiento, y el de 32 pulgadas se queda además en 1,5 GB de RAM.

De esos 8 GB, el sistema se lleva una parte grande. Lo que queda libre suele rondar los 4 GB, y ahí tienen que caber las aplicaciones que instales, sus datos, sus cachés y el espacio temporal que el televisor necesita para descargarse una actualización de sistema.

Cuando ese margen se agota pasan tres cosas en este orden: las aplicaciones tardan más en abrir, algunas dejan de actualizarse solas, y al final el televisor no puede aplicar su propia actualización. Ese último punto es el que convierte un televisor barato en un televisor viejo antes de tiempo.

Por eso aquí quitar aplicaciones no es una cuestión de gusto por una pantalla de inicio limpia. Es lo que decide cuántos años te va a durar el aparato.

Cómo saber cuál tienes exactamente

En Ajustes → Sistema → Acerca de aparecen el modelo, la versión de Android y, más abajo, el almacenamiento disponible. Con ADB conectado, getprop ro.product.model y df -h /data dan el modelo y el espacio libre sin pasar por los menús, y ese segundo dato es el que de verdad importa aquí.

Y comprueba la resolución en la propia ficha del televisor: si dice 1366 × 768, tienes el de 32 pulgadas y buena parte de lo que leas sobre «la serie A» no te aplica.

Lo que trae de fábrica

Lo de Google. El lanzador (com.google.android.tvlauncher), el motor de recomendaciones (com.google.android.tvrecommendations), el buscador por voz (com.google.android.katniss) y los servicios (com.google.android.gms). Es la capa que decide qué ves al encender y una de las que más crece en datos con el tiempo.

Lo de Xiaomi. Las aplicaciones del fabricante: el centro de contenidos, el asistente de configuración, alguna herramienta propia. Los nombres exactos cambian entre versiones de firmware y entre regiones, así que no copies una lista de internet: pide la tuya al aparato.

Lo de terceros. Netflix, Prime Video y compañía vienen instaladas. En un televisor con 8 GB, cada una de las que no uses es espacio que no tienes.

Ilustración. Decorativa: el detalle está en los diagramas del texto.

Lo que se quita sin pensarlo mucho

Las aplicaciones de streaming que no usas, y aquí con más motivo que en casi ningún otro modelo de esta sección. Ocupan, se actualizan solas gastando espacio y ancho de banda, y aparecen en la fila de recomendaciones. Si mañana te suscribes a alguna, se reinstala desde la tienda en dos minutos.

Los canales de contenido gratuito del fabricante son el segundo caso claro: están para llenar la pantalla de inicio.

Lo que conviene mirar antes

El motor de recomendaciones. Quitarlo deja la pantalla de inicio limpia, pero también vacía la fila de «continuar viendo», que en una casa con varias personas se echa en falta más de lo que uno piensa.

Y antes de tocar ningún paquete, entra en los ajustes de privacidad y revisa qué está compartiendo el televisor. Se puede reducir bastante desde ahí, sin ADB y sin ningún riesgo.

Lo que no hay que tocar

Los servicios de Google Play. Son la base de la tienda, de las cuentas y de buena parte de las aplicaciones. Sin ellos el televisor arranca y poco más.

El lanzador, mientras no tengas otro instalado y funcionando. Un televisor sin lanzador enciende en una pantalla negra, y arreglar eso solo con el mando es mucho más difícil que haberlo pensado antes.

Y todo lo que empiece por com.android. sin saber qué es: com.android.systemui es la interfaz del sistema y com.android.settings son los propios ajustes.

Qué se nota de verdad

En este modelo, más que en casi ningún otro. Recuperas espacio, y eso se traduce en aplicaciones que abren antes y en un televisor que vuelve a poder actualizarse. La pantalla de inicio deja de proponerte series de servicios que no tienes, y desaparecen las notificaciones de contenido.

Lo que no cambia: el brillo, los 60 Hz del panel ni el HDR que te haya tocado según la pulgada. Nada de eso depende de las aplicaciones instaladas.

Si el hardware se te queda corto

Con 2 GB de RAM —1,5 en el de 32 pulgadas— hay un techo que ninguna limpieza va a superar. Si después de vaciarlo el televisor sigue yendo lento, la salida razonable es dejarlo como pantalla y poner delante un reproductor externo: uno de gama media tiene más memoria que este televisor entero, se cambia cada pocos años y el panel, que es lo que has pagado, sigue siendo el mismo.

En un televisor de este precio esa salida no es una derrota: es probablemente la decisión más rentable que puedes tomar con él.

Todo esto se deshace

Los paquetes desactivados desde ADB vuelven con un comando, y un restablecimiento de fábrica devuelve el televisor exactamente al estado en que salió de la caja. Aquí no se toca el sistema: solo se le dice al televisor que no cargue algo que ya estaba instalado.

Si tienes uno

La lista de aplicaciones de tu TV A, tal cual la devuelve el aparato, junto con el espacio libre que te queda y la pulgada que tienes, es justo lo que falta para cerrar su ficha en el directorio. Lo de la pulgada importa: en esta gama, como has visto, cambia el televisor entero.

Todo lo de aquí se aplica a un aparato de tu propiedad, y toda desinstalación es reversible. Los límites de este proyecto: Qué hacemos y qué no