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Sony BRAVIA 8: qué trae preinstalado y qué se le puede quitar

· 7 min de lectura

Ficha visual del Sony BRAVIA 8 con sus datos principales
Sony BRAVIA 8: los datos que definen el aparato
Ficha técnica
Año2024
SistemaGoogle TV
Resolución4K UHD
PanelOLED
Frecuencia120 Hz nativos, declarados por Sony
HDRDolby Vision, IMAX Enhanced y DTS:X; sin HDR10+
Almacenamiento32 GB
SonidoAcoustic Surface Audio+, el panel es el altavoz
ProcesadorXR Processor con XR Triluminos Pro
Conexiones4 HDMI: el 1 y el 2 a 18 Gbps, el 3 y el 4 a 48 Gbps
Juego4K a 120 Hz solo por los HDMI 3 y 4; ALLM en los cuatro

El BRAVIA 8 es el OLED de Sony para 2024, y tiene una particularidad que no comparte con casi ningún otro televisor: el sonido no sale de unos altavoces, sale de la pantalla. Unos actuadores detrás del panel lo hacen vibrar, así que la voz de quien habla suena exactamente donde está su cara. Se llama Acoustic Surface Audio+ y es la razón por la que muchos lo compran.

Nada de lo que explica esta página lo toca. Pero hay otra cosa en su ficha que sí conviene mirar antes que las aplicaciones.

Cuatro puertos HDMI, dos rápidos

Esto lo dice la propia Sony en su hoja de especificaciones, con las cifras delante: HDMI IN1, IN2 para señal 4K de hasta 18 Gbps; HDMI IN3, IN4 para 4K de hasta 48 Gbps.

Y más abajo, por si quedaba duda: los 120 Hz solo van por el IN 3 y el IN 4.

Es decir: si conectas la consola al primer puerto que pillas, tienes muchas papeletas de estar jugando a 60 Hz en un televisor de 120. Y como el eARC de la barra de sonido también quiere uno de los buenos, ahí hay un reparto que hacer con cabeza.

El ALLM, en cambio, funciona en los cuatro.

Dedicarle cinco minutos a esto rinde más que cualquier limpieza de aplicaciones. Hazlo primero.

Qué es, en dos líneas

Un OLED 4K de 2024 con panel de 120 Hz nativos —Sony lo declara así, con esas palabras, en lugar de dar un número de marketing— gobernado por el XR Processor, con tratamiento de color XR Triluminos Pro y XR OLED Motion para el movimiento.

Acepta Dolby Vision, IMAX Enhanced y DTS:X. No admite HDR10+: no aparece ni una vez en su hoja oficial de especificaciones.

Por dentro lleva 32 GB de almacenamiento, que para un televisor es holgado. La RAM no la publica Sony en ninguna parte.

Antes de tocar nada, si tienes una PlayStation

Como el resto de la gama, este modelo trae funciones que solo se activan con una PS5 conectada y que dependen de que el televisor y la consola hablen por HDMI, además de partes del propio sistema del televisor.

No son una aplicación que puedas listar y quitar, pero sí son una razón para no ir desactivando paquetes del sistema a ciegas aquí. Quítale aplicaciones —eso es seguro— y deja en paz todo lo que no sepas nombrar.

Cómo saber si esta ficha es la de tu televisor

Sony reutiliza el nombre BRAVIA en muchas gamas y muchos años, y la referencia de tienda cambia según el país. Además, dentro de la propia serie hay diferencias por pulgada: el sonido, por ejemplo, no es idéntico en todas.

En Ajustes → Sistema → Acerca de aparecen el modelo y la versión de Android. Con ADB conectado, getprop ro.product.model y getprop ro.build.version.release dan lo mismo sin navegar por menús.

Si tu televisor dice ser un BRAVIA de otra serie, esta página te sirve de orientación: la parte de Google es casi idéntica en toda la gama, y lo que cambia es el panel.

Lo que trae de fábrica

Lo de Google. El lanzador (com.google.android.tvlauncher), el motor de recomendaciones (com.google.android.tvrecommendations), el buscador por voz (com.google.android.katniss) y los servicios (com.google.android.gms). En un Sony esta capa pesa proporcionalmente más que en otras marcas, precisamente porque el fabricante añade menos.

Lo de Sony. Menos de lo que uno esperaría: las aplicaciones propias de contenido y algún ayudante de configuración. Los nombres exactos cambian entre versiones de firmware, así que lista las tuyas en vez de fiarte de una lista copiada de internet.

Lo de terceros. Netflix, Prime Video, Disney+ y compañía vienen instaladas y, en muchas unidades, con botón propio en el mando. El botón se queda aunque quites la aplicación; simplemente dejará de llevar a ninguna parte.

Ilustración. Decorativa: el detalle está en los diagramas del texto.

Lo que se quita sin pensarlo mucho

Las aplicaciones de streaming que no usas. Con 32 GB el espacio no es el problema, pero sí lo demás: se actualizan solas, aparecen en la fila de recomendaciones y hablan con sus servidores. Si mañana te suscribes a alguna, se reinstala desde la tienda en dos minutos.

Los canales de contenido gratuito que llenan la pantalla de inicio son el segundo caso claro.

Lo que conviene mirar antes

El motor de recomendaciones. Desactivarlo deja la pantalla de inicio limpia, sí, pero también vacía la fila de «continuar viendo», que en una casa con varias personas se echa en falta más de lo que uno cree.

Y antes de tocar ningún paquete, pasa por los ajustes de privacidad del propio televisor. En los Sony recientes hay bastante que se puede reducir desde ahí, sin ADB y sin ningún riesgo.

Lo que no hay que tocar

Los servicios de Google Play. Son la base de la tienda, de las cuentas y de buena parte de las aplicaciones. Sin ellos el televisor arranca y poco más.

El lanzador, mientras no tengas otro instalado y funcionando. Un televisor sin lanzador enciende en una pantalla negra, y arreglar eso solo con el mando es mucho más difícil que haberlo pensado antes.

Todo lo que empiece por com.android. sin saber qué es: com.android.systemui es la interfaz del sistema y com.android.settings son los propios ajustes.

Y aquí, con más motivo que en otros: cualquier cosa relacionada con HDMI, con la entrada de vídeo o con el control de dispositivos externos. Por ahí pasan lo de la consola, el eARC y los 120 Hz de los puertos buenos.

Qué se nota de verdad

Como Sony trae menos añadidos que otras marcas, lo que se gana es más modesto que en un televisor cargado de aplicaciones del fabricante: la pantalla de inicio deja de proponerte series de servicios que no tienes, desaparecen las notificaciones de contenido y el aparato responde algo antes al mando en los primeros segundos tras encender.

Lo que no cambia: el panel OLED, el procesado del XR, los 120 Hz ni el sonido que sale de la pantalla. Todo eso vive por debajo de las aplicaciones, y es exactamente lo que pagaste.

Dónde encaja dentro de la gama

Por debajo están los Mini LED, como el BRAVIA 5, con más brillo a pantalla completa pero sin el negro de un OLED. Por encima, los modelos con panel QD-OLED. Todos comparten el mismo Google TV, así que lo que dice esta página vale para la gama entera con muy pocos cambios: lo que los separa es el panel y el procesador, no el software.

Todo esto se deshace

Nada de lo que se explica aquí es permanente. Los paquetes desactivados desde ADB vuelven con un comando, y un restablecimiento de fábrica devuelve el televisor exactamente al estado en que salió de la caja.

Aquí no se toca el sistema: solo se le dice al televisor que no cargue algo que ya estaba instalado.

Si tienes uno

La lista de aplicaciones de tu BRAVIA 8, tal cual la devuelve el aparato, es lo único que falta para cerrar su ficha en el directorio. Y si nos dices qué pulgada tienes, mejor: en esta serie no todas comparten la misma ficha.

Todo lo de aquí se aplica a un aparato de tu propiedad, y toda desinstalación es reversible. Los límites de este proyecto: Qué hacemos y qué no