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Televisores Metz con Google TV: qué traen y qué se les puede quitar

· 7 min de lectura

Ficha visual del Televisores Metz con Google TV con sus datos principales
Televisores Metz con Google TV: los datos que definen el aparato
Ficha técnica
SistemaGoogle TV en casi toda la gama
Resolución4K UHD, salvo los modelos pequeños
BrilloDe 200 a 400 cd/m² según serie y pulgada
FrecuenciaSolo la nombra el texto comercial, no la tabla
HDRHDR10, HLG y Dolby Vision
SonidoDos altavoces; con subwoofer en las series altas
MemoriaMetz no publica ni RAM ni almacenamiento
ProcesadorMetz no lo publica
Conexiones3 HDMI en casi todos; 2 en el de 32"
ARCEn el HDMI 1
TamañosDe 32" a 100" según serie

Metz es una marca alemana con bastante presencia en su país y poca cobertura por parte de quienes analizamos televisores. Casi toda su gama actual lleva Google TV, lo que significa que todo lo que explica este sitio le aplica: hay ADB, hay paquetes que desactivar y hay una pantalla de inicio que se puede aligerar.

Su ficha técnica tiene una personalidad curiosa: es generosa en algunas cosas que otros callan y silenciosa en otras que casi todos publican. Vamos con ambas, porque las dos ayudan a decidir.

Lo que publica, y que otros no

El brillo, pulgada a pulgada. Esto es raro y se agradece. Metz da una cifra en cd/m² para cada tamaño de cada serie, sin esconderse detrás de un «pico» medido en una ventana diminuta:

  • Serie MQE8500 (100 pulgadas): 400 cd/m².
  • Serie MQE8000 (86, 75, 65 y 55 pulgadas): 360 cd/m² en las cuatro.
  • Serie MQD7500 (75, 65 y 55 pulgadas): 400, 390 y 330 respectivamente.
  • Serie MUD7000 (75, 65, 55, 50 y 43 pulgadas): 300 en el de 75 y 250 en los otros cuatro.
  • Serie MTD8500 (32 pulgadas): 200 cd/m².

Son cifras modestas —ninguna de estas series es un televisor de HDR de verdad—, pero están ahí, son comparables entre sí y no están infladas. Fíjate en un detalle que solo se ve mirando la tabla: en la MQD7500, el de 55 pulgadas tiene un 17 % menos de brillo que el de 75. Dentro de la misma serie.

Dónde está el ARC. En la serie MUD7000 lo especifica con el número de puerto: 3 / 3 / 1 (HDMI1). Es decir, tres entradas HDMI, las tres con CEC, y el retorno de audio en la primera. Muy pocos fabricantes se molestan en decirlo.

Lo que calla

La frecuencia del panel. Y aquí hay un matiz que merece la pena: en la serie MQE8000, el texto comercial de la ficha habla de «el vertiginoso panel de 144 Hz». Pero en la tabla de especificaciones, esa cifra no aparece por ninguna parte.

No decimos que sea falso. Decimos que está en la prosa y no en el cuadro, y que esas dos cosas no tienen el mismo valor: la tabla es lo que el fabricante mantiene por escrito, y la prosa es lo que le gustaría que recordaras. Si los 144 Hz te importan, pídelos por escrito antes de comprar.

La memoria. Ni RAM ni almacenamiento, en ninguna serie. Es el dato que decide cuántos años te dura el aparato, porque cuando el almacenamiento se llena las aplicaciones dejan de actualizarse y al final el televisor no puede aplicar su propia actualización de sistema.

El procesador. Tampoco aparece.

Los dos últimos los puedes averiguar tú, y deberías hacerlo antes de instalar nada. Con ADB conectado, df -h /data te dice cuánto almacenamiento hay y cuánto queda libre, y cat /proc/meminfo | head -1 te da la memoria total.

Cuidado con un «60 Hz» que no es lo que parece

En las fichas de Metz vas a encontrar la línea «tensión de red 198-240 V ~ 50/60 Hz».

Eso es la frecuencia de la corriente del enchufe, no la de la pantalla. Es una confusión fácil de cometer leyendo deprisa, y hemos visto tiendas aprovecharla para atribuirle 60 Hz a televisores cuya frecuencia real no está publicada.

Vale para cualquier marca, no solo para esta: si el número de hercios aparece al lado de un voltaje, no habla de la imagen.

Qué son estos televisores

4K con retroiluminación LED directa en las series altas, HDR10, HLG y Dolby Vision, y sonido con Dolby Atmos en la mayoría. Las series MQE llevan panel QLED, y la MQE8000 añade subwoofer integrado, que a estos niveles de potencia se nota más que un vatio de más.

En conexiones, casi todos traen tres entradas HDMI —el de 32 pulgadas se queda en dos—, dos USB, puerto de red y Bluetooth. Tres HDMI es lo justo si tienes descodificador, consola y barra de sonido.

Un apunte por si comparas dentro de la marca: no toda la gama lleva Google TV. Comprobamos doce modelos y once lo declaran; el restante no. Míralo en la ficha del modelo concreto antes de dar por hecho que tendrás ADB.

Ilustración. Decorativa: el detalle está en los diagramas del texto.

Cómo saber si esta ficha es la de tu televisor

En Ajustes → Sistema → Acerca de aparecen el modelo y la versión de Android. Con ADB, getprop ro.product.model da lo mismo sin navegar por menús.

Las referencias de Metz siguen un patrón de tres letras y cuatro cifras, como MQE8000 o MUD7000, con el tamaño delante en las tiendas.

Lo que trae de fábrica

Lo de Google. El lanzador (com.google.android.tvlauncher), el motor de recomendaciones (com.google.android.tvrecommendations), el buscador por voz (com.google.android.katniss) y los servicios (com.google.android.gms). Es la capa que decide qué ves al encender.

Lo de Metz. Poco: algún asistente de configuración y poco más. Es una marca que pone panel y carcasa y deja el software prácticamente como viene de Google, lo cual, para lo que trata esta página, son buenas noticias: hay menos que quitar.

Lo de terceros. Netflix, Prime Video, Disney+ y compañía vienen instaladas por acuerdo comercial, y el mando trae botones dedicados. El botón se queda aunque quites la aplicación: simplemente dejará de llevar a ninguna parte.

Lo que se quita sin pensarlo mucho

Las aplicaciones de streaming que no usas. En un televisor cuyo almacenamiento no conoces hasta que lo mires, cada una es espacio que puede que necesites. Si mañana te suscribes a alguna, se reinstala desde la tienda en dos minutos.

Los canales de contenido gratuito que llenan la pantalla de inicio son el segundo caso claro.

Lo que conviene mirar antes

El motor de recomendaciones. Quitarlo deja la pantalla de inicio limpia, pero también vacía la fila de «continuar viendo», que en una casa con varias personas se echa en falta.

Y antes de tocar ningún paquete, entra en los ajustes de privacidad y mira qué está compartiendo el televisor. Se puede reducir bastante desde ahí, sin ADB y sin ningún riesgo.

Lo que no hay que tocar

Los servicios de Google Play. Son la base de la tienda, de las cuentas y de buena parte de las aplicaciones. Sin ellos el televisor arranca y poco más.

El lanzador, mientras no tengas otro instalado y funcionando. Un televisor sin lanzador enciende en una pantalla negra, y arreglar eso solo con el mando es mucho más difícil que haberlo pensado antes.

Todo lo que empiece por com.android. sin saber qué es: com.android.systemui es la interfaz del sistema y com.android.settings son los propios ajustes.

Y lo relacionado con HDMI y el control de dispositivos externos, por donde pasa el retorno de audio del HDMI 1.

Qué se nota de verdad

Como Metz añade poco software propio, lo que se gana viene casi todo de la capa de Google y de las aplicaciones de terceros: la pantalla de inicio deja de proponerte servicios que no tienes, desaparecen las notificaciones de contenido y el televisor responde algo antes al mando tras encender.

Lo que no cambia: el brillo, el panel ni el sonido. Nada de eso depende de las aplicaciones instaladas.

Todo esto se deshace

Los paquetes desactivados desde ADB vuelven con un comando, y un restablecimiento de fábrica devuelve el televisor exactamente al estado en que salió de la caja. Aquí no se toca el sistema: solo se le dice al televisor que no cargue algo que ya estaba instalado.

Si tienes uno

De Metz hace falta casi todo lo que la marca no publica: la salida de df -h /data, la de cat /proc/meminfo y, si tienes un MQE8000, si tu televisor confirma los 144 Hz en algún menú. Es una marca poco cubierta, así que aquí una sola respuesta vale por muchas.

Todo lo de aquí se aplica a un aparato de tu propiedad, y toda desinstalación es reversible. Los límites de este proyecto: Qué hacemos y qué no