Por televisor

Xiaomi TV A Pro 2025: qué trae preinstalado y qué se le puede quitar

· 6 min de lectura

Ficha visual del Xiaomi TV A Pro 2025 con sus datos principales
Xiaomi TV A Pro 2025: los datos que definen el aparato
Ficha técnica
Año2025
SistemaGoogle TV
Resolución4K UHD
PanelQLED VA a 60 Hz
Memoria2 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento
ColorEntre 92 y 94 % DCI-P3
HDRDolby Vision, HDR10
Sonido2.1 de 20 W, Dolby Audio y DTS:X
Conexiones3 × HDMI con eARC, 2 × USB 2.0
ProcesadorCuatro núcleos Cortex-A55
Tamaños43", 55", 65", 75"

Hay una diferencia entre este televisor y casi todos los demás de esta sección, y conviene ponerla por delante: el A Pro 2025 tiene 8 GB de almacenamiento y 2 GB de RAM. En un aparato así, quitar aplicaciones deja de ser una cuestión de gusto por una pantalla de inicio limpia y pasa a ser lo que decide si el televisor puede seguir instalando actualizaciones dentro de dos años.

Esta ficha es para quien ya lo tiene en casa.

Qué es, en dos líneas

Un 4K de 2025 con panel QLED de tipo VA y refresco de 60 Hz, en 43, 55, 65 y 75 pulgadas. La cobertura de color es buena para el tramo —entre el 92 y el 94 % del espacio DCI-P3— y el brillo es el que cabe esperar de una gama de entrada: Xiaomi declara un mínimo de 230 nits, así que es un televisor para una sala con las persianas medio bajadas, no para una terraza acristalada.

Lleva Dolby Vision y HDR10, sonido 2.1 de 20 W y tres HDMI con eARC. El procesador son cuatro núcleos Cortex-A55, que es lo habitual en este segmento.

Por qué aquí los 8 GB mandan

De esos 8 GB, el sistema se queda una parte grande. Lo que queda libre para el usuario en un televisor así suele rondar los 4 o 5 GB, y ahí tienen que caber las aplicaciones que instales, sus datos, sus cachés y —esto es lo importante— el espacio temporal que necesita el propio televisor para descargarse una actualización de sistema.

Cuando ese espacio se agota, pasan tres cosas en este orden: las aplicaciones tardan más en abrir, algunas dejan de actualizarse solas, y al final el televisor no puede aplicar su propia actualización. Ese último punto es el que convierte un televisor de gama de entrada en un televisor viejo antes de tiempo.

Cada aplicación preinstalada que no uses y que ocupa espacio está compitiendo por ese margen. Por eso en este modelo la limpieza es útil de verdad, y no solo estética.

Cómo saber si esta ficha es la de tu televisor

Xiaomi vende varias familias parecidas —TV A, TV A Pro, ediciones por año— y los nombres se solapan bastante en las tiendas. Lo que no se solapa es lo que el aparato dice de sí mismo.

En Ajustes → Sistema → Acerca de aparecen el modelo, la versión de Android y, más abajo, el almacenamiento disponible. Con ADB conectado, getprop ro.product.model y df -h /data dan el modelo y el espacio libre sin pasar por los menús, y ese segundo dato es el que de verdad interesa aquí.

Si tu televisor dice tener 16 o 32 GB, tienes otro modelo y esta ficha te vale como orientación, no como lista.

Lo que trae de fábrica

Lo de Google. El lanzador (com.google.android.tvlauncher), el motor de recomendaciones (com.google.android.tvrecommendations), el buscador por voz (com.google.android.katniss) y los servicios (com.google.android.gms). Es la capa que decide qué ves al encender, y también una de las que más espacio ocupa en datos con el tiempo.

Lo de Xiaomi. Aplicaciones del fabricante: el centro de contenidos, el asistente de configuración, alguna herramienta propia. Los nombres exactos cambian entre versiones de firmware y entre regiones, así que no copies una lista de internet: pide la tuya al aparato y decide sobre lo que realmente tienes.

Lo de terceros. Netflix, Prime Video y compañía vienen instaladas. En un televisor con 8 GB, cada una de las que no uses es espacio que no tienes.

Ilustración. Decorativa: el detalle está en los diagramas del texto.

Lo que se quita sin pensarlo mucho

Las aplicaciones de streaming que no usas, y aquí con más motivo que en ningún otro modelo de esta sección. Ocupan, se actualizan solas —consumiendo espacio y ancho de banda— y aparecen en la fila de recomendaciones. Si mañana te suscribes a alguna, se reinstala desde la tienda en dos minutos.

Los canales de contenido gratuito del fabricante son el segundo caso claro: están para llenar la pantalla de inicio.

Lo que conviene mirar antes

El motor de recomendaciones. Quitarlo deja la pantalla de inicio limpia, sí, pero también vacía la fila de «continuar viendo», que en una casa con varias personas se echa en falta más de lo que uno piensa.

Y antes de tocar ningún paquete, entra en los ajustes de privacidad y revisa qué está compartiendo el televisor. Se puede reducir bastante desde ahí, sin ADB y sin ningún riesgo. Empieza por ese camino.

Lo que no hay que tocar

Los servicios de Google Play. Son la base de la tienda, de las cuentas y de buena parte de las aplicaciones. Sin ellos el televisor arranca y poco más.

El lanzador, mientras no tengas otro instalado y funcionando. Un televisor sin lanzador enciende en una pantalla negra, y arreglar eso solo con el mando es mucho más difícil que haberlo pensado antes.

Y todo lo que empiece por com.android. sin saber qué es: com.android.systemui es la interfaz del sistema y com.android.settings son los propios ajustes.

Qué se nota de verdad

En este modelo, más que en otros. Recuperas espacio, y eso se traduce en aplicaciones que abren antes y en un televisor que vuelve a poder actualizarse. La pantalla de inicio deja de proponerte series de servicios que no tienes, y desaparecen las notificaciones de contenido.

Lo que no cambia: la calidad de imagen, el brillo ni los 60 Hz del panel. Las aplicaciones instaladas no tienen nada que ver con eso.

Si el hardware se te queda corto

Con 2 GB de RAM, hay un límite que ninguna limpieza va a superar. Si después de vaciarlo el televisor sigue yendo lento, la salida razonable es dejarlo como pantalla y poner delante un reproductor externo: uno de gama media tiene más memoria que este televisor entero y se cambia cada pocos años sin cambiar el panel, que es la parte cara y la que sigue estando bien.

Todo esto se deshace

Nada de lo que se explica aquí es permanente. Los paquetes desactivados desde ADB vuelven con un comando, y un restablecimiento de fábrica devuelve el televisor exactamente al estado en que salió de la caja.

Aquí no se toca el sistema: solo se le dice al televisor que no cargue algo que ya estaba instalado.

Si tienes uno

La lista de aplicaciones de tu A Pro, tal cual la devuelve el aparato, junto con el espacio libre que te queda, es justo lo que falta para cerrar su ficha en el directorio. Si te animas a enviarla, la siguiente persona que busque este modelo se encuentra el trabajo hecho.

Todo lo de aquí se aplica a un aparato de tu propiedad, y toda desinstalación es reversible. Los límites de este proyecto: Qué hacemos y qué no